“Bienvenidos. Cuna de Campeones”. El cartel en el puente anuncia que estamos en Arrecifes, una ciudad ubicada a 178 kilómetros al norte de la provincia de Buenos Aires.
Tierra de Froilán González, los Di Palma, Norberto Fontana en otros corredores que hicieron y hacen historia, no creo haya lugar en el mundo donde se palpe tanta pasión por los autos de competición. En cada esquina se vive automovilismo. Encima ahora, con el asfaltado del circuito costero, el bramido de los autos es permanente. “Los arrecifeños tenemos nafta en las venas”, dijo orgulloso un almacenero.
Pero Arrecifes no todo son fierros. Hay otras actividades que se pueden desarrollar en la metrópoli de 30.000 habitantes. El río y su balneario hacen la conjunción perfecta para pasar un día en familia. En la plaza Mitre (foto), por ejemplo, se pueden encontrar esculturas realizadas por los más prestigiosos artistas argentinos, como el busto de Ricardo Gutiérrez, arrecifeño por casualidad (nació en un viaje de su familia hacia Córdoba) y que fundó la Escuela Nº 1, el club y el cine del pueblo. También ostenta una estatua del General San Martín de pie, pero ello será motivo de otra nota…
El nombre se debe a la cantidad de rocas que se encuentran en el lecho del río homónimo. Cuenta la leyenda escrita por el Dr. Luis Pacuse que las piedras fueron arrojadas por una india –de la tribu de los querandíes- que se enamoró de un oficial del Ejército que transitó por la otra orilla y quiso construir un puente para recibirlo a su regreso del Alto Perú.
Tierra de Froilán González, los Di Palma, Norberto Fontana en otros corredores que hicieron y hacen historia, no creo haya lugar en el mundo donde se palpe tanta pasión por los autos de competición. En cada esquina se vive automovilismo. Encima ahora, con el asfaltado del circuito costero, el bramido de los autos es permanente. “Los arrecifeños tenemos nafta en las venas”, dijo orgulloso un almacenero.
Pero Arrecifes no todo son fierros. Hay otras actividades que se pueden desarrollar en la metrópoli de 30.000 habitantes. El río y su balneario hacen la conjunción perfecta para pasar un día en familia. En la plaza Mitre (foto), por ejemplo, se pueden encontrar esculturas realizadas por los más prestigiosos artistas argentinos, como el busto de Ricardo Gutiérrez, arrecifeño por casualidad (nació en un viaje de su familia hacia Córdoba) y que fundó la Escuela Nº 1, el club y el cine del pueblo. También ostenta una estatua del General San Martín de pie, pero ello será motivo de otra nota…
El nombre se debe a la cantidad de rocas que se encuentran en el lecho del río homónimo. Cuenta la leyenda escrita por el Dr. Luis Pacuse que las piedras fueron arrojadas por una india –de la tribu de los querandíes- que se enamoró de un oficial del Ejército que transitó por la otra orilla y quiso construir un puente para recibirlo a su regreso del Alto Perú.

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