
Cuando uno recorre el Parque Nacional Los Glaciares no puede creer que hace miles de años atrás todo estaba cubierto de hielo. Tras el cumplimiento de la Era glaciar, el derretimiento de la nieve dio paso a los bosques, morrenas y lagos que hoy podemos apreciar en cada pantallazo al impresionante paisaje.
Los vestigios de aquel ciclo componen hoy el Campo de Hielo patagónico sur, cuya superficie es de 724.000 hectáreas y está compuesto por 356 glaciares. El más famoso, sin dudas, es el Perito Moreno aunque no es reconocido por su inmensidad (257 km2, siete más que la extensión de la Capital Federal) ni por la altura de sus paredes (80 metros contra 120 del Spegazzini) sino por lo impactante.
El Moreno –nombre en honor a Francisco Moreno, creador de la Sociedad Científica Argentina- posee mayor fama que los demás por ser el más accesible para todo el público, puesto que su lengua desciende hasta hacer tope con la costa de la Península de Magallanes con parte de sus 5 kilómetros de frente. Considerado el glaciar más imponente del mundo, fue declarado por la UNESCO, en 1981, Patrimonio Natural de la Humanidad.
Otra de las particularidades que lo diferencian del resto, y no sólo de los existentes en el país sino también de los del mundo, es que no está en retroceso: avanza a razón de 2 metros por día. Esto se debe a que las nevadas producidas en las altas cumbres por el choque de las corrientes de aire cálidas del Pacífico con las frías aportan un mayor caudal de hielo del que se derrite o desprende.
En su progreso y tope con la península forma una represa conteniendo las aguas del Brazo Rico del Lago Argentino, las cuales no pueden desaguar naturalmente hacia el río Santa Cruz y elevan el nivel hasta 30 metros. La presión de la correntada es tan fuerte que empieza a socavar el hielo hasta formar un túnel de más de 50 metros de diámetro, que cuando este se derrumba provoca uno de los shows naturales más increíbles del mundo.
Los vestigios de aquel ciclo componen hoy el Campo de Hielo patagónico sur, cuya superficie es de 724.000 hectáreas y está compuesto por 356 glaciares. El más famoso, sin dudas, es el Perito Moreno aunque no es reconocido por su inmensidad (257 km2, siete más que la extensión de la Capital Federal) ni por la altura de sus paredes (80 metros contra 120 del Spegazzini) sino por lo impactante.
El Moreno –nombre en honor a Francisco Moreno, creador de la Sociedad Científica Argentina- posee mayor fama que los demás por ser el más accesible para todo el público, puesto que su lengua desciende hasta hacer tope con la costa de la Península de Magallanes con parte de sus 5 kilómetros de frente. Considerado el glaciar más imponente del mundo, fue declarado por la UNESCO, en 1981, Patrimonio Natural de la Humanidad.
Otra de las particularidades que lo diferencian del resto, y no sólo de los existentes en el país sino también de los del mundo, es que no está en retroceso: avanza a razón de 2 metros por día. Esto se debe a que las nevadas producidas en las altas cumbres por el choque de las corrientes de aire cálidas del Pacífico con las frías aportan un mayor caudal de hielo del que se derrite o desprende.
En su progreso y tope con la península forma una represa conteniendo las aguas del Brazo Rico del Lago Argentino, las cuales no pueden desaguar naturalmente hacia el río Santa Cruz y elevan el nivel hasta 30 metros. La presión de la correntada es tan fuerte que empieza a socavar el hielo hasta formar un túnel de más de 50 metros de diámetro, que cuando este se derrumba provoca uno de los shows naturales más increíbles del mundo.

1 comentarios:
Gracias por tu comentario en mi blog.
Por supuesto que tengo que ir a ese gran pais que es Argentina.
He de ir a ver a mis parientes a Nueve de Julio-Buenos Aires-Argentina.
Salut.
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