
Si bien era invierno y el termómetro marcaba menos de 10º, la noche invitaba a cruzar la plaza 9 de Julio y buscar la calle Balcarce, cita obligada de los que quieren descubrir la idiosincrasia salteña.
Limitado por sólo un par de cuadras, el corredor ofrece una variada oferta de restaurantes que, además de servir exquisitas empanadas, tamales de maíz, locro y vinos tintos de la zona, sostienen una tradicional costumbre de la capital: las peñas.
Esta forma de expresión cultural a través de reuniones, canciones y bailes comenzó a principios de la década del `50, pero no fue instituida sino que se fue decantando por sí sola de las tertulias de artistas de diferentes ámbitos que se daban convocatoria en el bar Balderrama. De ahí la famosa prosa de la zamba de Cuchi Leguizamón “dónde iremos a parar, si se apaga Balderrama…”.
Salta es una de las ciudades con mayor identidad folklórica del país y, noche tras noche, los 365 días del año, grupos regionales brindan sus shows así como lo hicieron en sus inicios Los Chalchaleros, Los Fronterizos, Los de Salta, Los Cantores del Alba o los más contemporáneos Los Nocheros. De esta manera, los conjuntos conservan las raíces y valores primitivos de la provincia, transmitiéndolos a través del canto, las coplas, las guitarras, los bombos legüeros y las danzas.
Por eso, más allá del gusto musical que uno tenga, no se puede dejar de asistir a una velada bien salteña. Será una noche distinta, amena e inolvidable.
Limitado por sólo un par de cuadras, el corredor ofrece una variada oferta de restaurantes que, además de servir exquisitas empanadas, tamales de maíz, locro y vinos tintos de la zona, sostienen una tradicional costumbre de la capital: las peñas.
Esta forma de expresión cultural a través de reuniones, canciones y bailes comenzó a principios de la década del `50, pero no fue instituida sino que se fue decantando por sí sola de las tertulias de artistas de diferentes ámbitos que se daban convocatoria en el bar Balderrama. De ahí la famosa prosa de la zamba de Cuchi Leguizamón “dónde iremos a parar, si se apaga Balderrama…”.
Salta es una de las ciudades con mayor identidad folklórica del país y, noche tras noche, los 365 días del año, grupos regionales brindan sus shows así como lo hicieron en sus inicios Los Chalchaleros, Los Fronterizos, Los de Salta, Los Cantores del Alba o los más contemporáneos Los Nocheros. De esta manera, los conjuntos conservan las raíces y valores primitivos de la provincia, transmitiéndolos a través del canto, las coplas, las guitarras, los bombos legüeros y las danzas.
Por eso, más allá del gusto musical que uno tenga, no se puede dejar de asistir a una velada bien salteña. Será una noche distinta, amena e inolvidable.
El viernes, descubriremos el sistema de iluminación en edificios del Casco histórico…

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