
Si uno visita Córdoba, no puede dejar de visitar el Valle de Punilla. Arrancando desde Villa Carlos Paz, por la ruta 38 hacia el norte, se pueden conocer las principales ciudades que la componen. Cosquín, Casa Grande, Valle Hermoso, La Falda (no dejen de ir al balneario Las 7 cascadas), Villa Giardino, La Cumbre, son pasos obligados para recalar a otra de las preciosas zonas de la provincia: Traslasierra.
Pero por sobre las urbes mencionadas hay una que se destaca por su simple belleza. Los Cocos es una pequeña metrópoli que se puede recorrer, caminando, en apenas un par de horas. Sin embargo otorga tantas actividades, curiosidades e historias que un día no alcanza para conocerla en detalle.
A 104 kilómetros de la capital, Los Cocos, conocida también como El Balcón de Punilla, es la localidad más elevada del camino (1.220 metros sobre el nivel del mar), por lo que posee un microclima único en la región y de ahí la importante y variada vegetación que se puede encontrar, donde predominan los árboles de cocos…
Dentro de los paseos característicos están el ascenso en aerosilla, el parque de diversiones infantil Los Cocos Park, el Túnel de las Maravillas (un paseo en trencito que se introduce en la sierra), el camping municipal (con una pileta olímpica), el Museo La Loma, y los cerros Cabeza de Soldado y El Camello, en cuya cima, la más alta del valle (1.800 m. s. n. m.) y desde donde se aprecia en su plenitud, se erige un mástil de 31 metros en homenaje a la bandera argentina.
Pero por sobre las urbes mencionadas hay una que se destaca por su simple belleza. Los Cocos es una pequeña metrópoli que se puede recorrer, caminando, en apenas un par de horas. Sin embargo otorga tantas actividades, curiosidades e historias que un día no alcanza para conocerla en detalle.
A 104 kilómetros de la capital, Los Cocos, conocida también como El Balcón de Punilla, es la localidad más elevada del camino (1.220 metros sobre el nivel del mar), por lo que posee un microclima único en la región y de ahí la importante y variada vegetación que se puede encontrar, donde predominan los árboles de cocos…
Dentro de los paseos característicos están el ascenso en aerosilla, el parque de diversiones infantil Los Cocos Park, el Túnel de las Maravillas (un paseo en trencito que se introduce en la sierra), el camping municipal (con una pileta olímpica), el Museo La Loma, y los cerros Cabeza de Soldado y El Camello, en cuya cima, la más alta del valle (1.800 m. s. n. m.) y desde donde se aprecia en su plenitud, se erige un mástil de 31 metros en homenaje a la bandera argentina.
No obstante, el parque recreativo y cultural El Descanso es la cita obligada para quien visita la villa. Lo que antiguamente fue la mansión de los fundadores de la ciudad, ahora es un espacio cultural abierto al público -el valor de la entrada es accesible- prolijamente cuidado. Allí se encierra la historia cultural de la región con los Museos Argentino y Apícola, más otras muestras globales, como el Museo Greco-romano o el patio Andaluz. Pero lo más llamativo y divertido es el Laberinto de ligustrinas, un intrincado recorrido que, si bien parece sencillo en un principio, después de 15 minutos entre arbustos para encontrar la salida se torna difícil y tedioso.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada