martes 9 de marzo de 2010

Como en casa


Cuando elegimos Colón como destino de nuestras vacaciones, un tema no menor fue la elección del hotel, departamento, cabaña o bungalow para hospedarnos, ya que con un bebé no se pude dormir en cualquier lado como quizás años atrás lo hacíamos.

Después de preguntar en varios complejos y hoteles, La Finca fue la mejor opción para lo que necesitábamos: heladera -para mantener la leche-, una cuna y espacio verde para tomar aire por las tardes, mate de por medio.

Claro que a las comodidades básicas que requeríamos hay que agregarle los extra que Celeste (contacto en caso de que llamen de parte de Argentina en auto) nos fue agregando a los espacios comunes: dos piletas hermosas con sombrillas, mesas y reposeras alrededor, un yacuzzi al lado de las piscinas, un parque de tres hectáreas con canchas de volley y fútbol, un quincho para reuniones y estacionamiento individual con media sombra.

En la cabaña, contábamos con los bienestares que uno puede poseer en el hogar: aire acondicionado frío-calor, TV plana con cable, un anafe para cocinar, parrilla individual, mesa con cuatro sillas, un sommier comodísimo y wi fi para conectarse a Internet durante las 24 horas. El detalle: desayuno de campo todas las mañanas, con pan y mermelada casera.

Ideal para el descanso y en un ambiente cien por cien familiar, La Finca, ubicada en el KM 7,2 de la ruta 135 (a 400 metro de la entrada a la ciudad), es la mejor opción para pasar unos días en la Perla de Entre Ríos.

Para cualquier información, comuníquense al 03447-156-43669 o a los mails lafincacolon@gmail.com / lafincacolon@arnet.com.ar

martes 2 de marzo de 2010

Que sea rock


Una de las cosas que más disfruto es escuchar música. No tengo una preferencia de género ni un grupo al que siga, y eso de ir a recitales quedó con la adolescencia. Uno de los últimos conciertos a los que fui –porque no estoy seguro de decir el último- fue el 29 de diciembre de 2000, a cinco cuadras de mi casa.

Esa noche, especial porque se presentaban tres bandas, era la primera vez que iba a ver a uno de los músicos más grossos de Argentina. En primer término subió al escenario del Centro de Convenciones Alberdi (Av. Alberdi y la autopista) la Mississippi Blues Band, que con la particular voz de Ricardo Tapia comenzó a calentar la noche. Posteriormente hizo su presentación Memphis La Blusera, quienes jugaron de locales ya que estaban a escasos metros de donde nacieron como grupo. Y el broche de oro lo dio él, el motivo de mi presencia allí, quien apareció en escena montado a su Harley e inició la hora y media de recital con el típico punteo de su inseparable guitarra. Difícilmente me olvide de esas 5 horas a puro rocanrol.

Después de esa noche nos cruzamos un par de veces con Pappo. Una fue en el autódromo de La Plata, donde acompañó a un piloto de TC en la butaca derecha y yo empezaba en esto del periodismo. “Hola pibe, estoy viendo de subirme a uno pero el problema es que no tengo guita”, me contestó cuando lo consulté sobre la posibilidad de que maneje a un TC. La otra fue en la esquina de mi casa, cuando frenó en el semáforo al mando de un Chevrolet amarillo. “¡Eh!, ¿qué hacés, todo tranca?”, me devolvió el saludo.

Tiempo después lo busqué para hacerle una nota pero lamentablemente nunca la pudimos concretar. Esa mañana del 25 de febrero de 2005 fue triste, gris. La noticia del accidente me dejó pensando por varios minutos y recordando los momentos que viví con el Carpo. Cuando volví en sí lo hice con una sonrisa y puse un CD de Riff en el estéreo a todo volumen.

martes 23 de febrero de 2010

Sol y playas de norte a sur


Uno de los principales atractivos de la ciudad de Colón son las playas que se extienden a lo largo de toda la costa del río Uruguay.

En el centro geográfico de la ribera se encuentra el Puerto, punto de encuentro de los pescadores. Allí también se emplaza el Centro de atención turística y la mayoría de los restaurantes costeros.

Hacia el norte, comienza el sector de playas con sus típicas arenas blancas y arboledas, ideales para quienes viajan con chicos y no quieren exponerlos durante toda la jornada al sol. Familiares y tranquilas, se pueden disfrutar las parrillas municipales y gratuitas situadas en la rambla y de los baños químicos públicos. En el extremo de estas orillas se emplaza la Playa Punta Colón, la más joven de la ciudad, la cual posee el certificado de “Gestión de calidad ambiental y seguridad balnearia” bajo normas IRAM.

En el sur la movida es otra. Las playas son elegidas por los adolescentes y por quienes acampan en los campings. En las Piedras coloradas, la Inkier y la Nueva, la actividad comienza después del mediodía y se dilata hasta la puesta del sol, con música electrónica en los parlantes de los paradores, tragos, recreaciones aeronáuticas y los típicos fútbol y voley playeros.

Tranquilidad y bullicio; ambiente jovial y familiar; asadito y deportes. Todo esto y muchas cosas más ofrecen las playas colonenses, las más mimadas de todos los balnearios entrerrianos.

martes 16 de febrero de 2010

Para la mitad más uno


De vuelta al ruedo. Se terminaron las vacaciones e iniciamos un nuevo año de viajes, historias, anécdotas, vivencias y visitas a los lugares que valen la pena conocer de nuestro hermoso y rico país.

La verdad es que pasé unos días de ocio bárbaros. El lugar se prestaba para el descanso. Colón, en Entre Ríos, es una ciudad muy amena para pasar las horas con la tranquilidad que algunos buscamos.

Las playas, a orillas del río Uruguay, no conocen lo que es el aglutinamiento de gente sobre sus arenas. El centro comercial no sabe de tráfico intenso sobre sus veredas y los dueños de los restaurantes jamás debieron dar números o anotar a los comensales en una interminable lista. El complejo termal nunca se vio obligado a cerrar sus puertas y colgar en la puerta cerca del mediodía el cartelito de “NO HAY MAS LUGAR”. El humor de sus habitantes no se ve alterado por la caterva de insolentes que suponen que, como están de vacaciones, deben ser tratados como reyes. Y para peor, se creen reyes.

En las próximas entradas conoceremos los encantos de esta metrópoli de 19.000 habitantes, ubicada a 340 kilómetros de Capital Federal y que solamente tiene un defecto: el cartel de la entrada (foto).

martes 2 de febrero de 2010

De vuelta a casa...

-Bueno papuchito, ahora te quedás acá en el huevito con tus muñequitos y ni bien papá encienda el auto vas a dormirte un ratito. Terminamos las vacaciones. Tus primeras vacaciones, y la verdad es que la pasamos de diez los tres juntos. Conociste la pileta, las termas, el río y hasta el mar. Nosotros te disfrutamos mucho, ya que pasamos casi un mes con vos, pero bueno, tenemos que volver a trabajar. Igual no te preocupes; te van a cuidar los abuelos como siempre... ¿Está bien?
-Ajóooo... Zzzzz... Zzzzz
Conversación entre mamá Sabrina y Matías Daorden antes de partir desde Colón (ER) a Buenos Aires.

martes 12 de enero de 2010

La foto del día


Lobos marinos en Escollera Sur - Mar del Plata, Bs. As.

martes 5 de enero de 2010

En la ruta...


No, lamentablemente no estoy cubriendo el Dakar, algo que me hubiera encantado experimentar...

Estoy disfrutando de unas, creo, merecidas vacaciones. Y lo mejor es que las estoy viviendo muy intensamente, porque son las primeras con Mati, el pequeñito que hace casi cinco meses me cambió la vida.

Estamos en Colón, Entre Ríos, una ciudad ideal para regocijarse en familia, pero bueno, las bondades que tengo para contarles del lugar quedarán para la vuelta.

Hasta pronto.

viernes 1 de enero de 2010

La foto del día


Iglesia Santa Bernardita - Chacabuco - Buenos Aires